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Instituto Roslin: Modelos porcinos pueden arrojar luz sobre las enfermedades pulmonares infantiles
11 June 2026La investigación sobre la biología del desarrollo pulmonar podría ayudar a mejorar los resultados de salud en bebés prematuros. Comprender cómo se desarrollan los pulmones en las etapas finales del embarazo es clave para mejorar la atención a los bebés prematuros con riesgo de sufrir problemas respiratorios graves. Los bebés nacidos antes de tiempo pueden enfrentarse a desafíos de por vida si sus pulmones no están totalmente preparados para adaptarse a la vida fuera del útero.
Fuente: The Pig Site
Investigadores del Instituto Roslin trabajan para desentrañar los procesos genéticos y de desarrollo subyacentes a una afección pulmonar crónica conocida como displasia broncopulmonar (DBP). Esta enfermedad afecta a bebés prematuros cuyos pulmones no se han desarrollado completamente, lo que a menudo los obliga a depender de asistencia respiratoria durante las primeras semanas o meses de vida.
El objetivo de esta investigación es profundizar en el conocimiento del desarrollo pulmonar y de los procesos que hacen posible la respiración al nacer, utilizando información derivada de la genómica humana y de modelos animales de gran tamaño.
Los expertos esperan mejorar el manejo clínico de la displasia broncopulmonar (DBP) y, a largo plazo, desarrollar nuevas formas de proteger la salud de los bebés nacidos prematuramente.
Desarrollo pulmonar
En el útero, los pulmones en desarrollo están llenos de líquido amniótico. Para los bebés prematuros, la transición repentina a la respiración de aire puede resultar agresiva para unos tejidos pulmonares aún inmaduros. La mayoría de los bebés nacidos antes de término requieren ventilación, lo cual puede dañar los tejidos delicados y alterar el desarrollo pulmonar normal.
La enfermedad pulmonar crónica (PD) se diagnostica cuando un bebé todavía requiere soporte respiratorio a las 36 semanas de gestación —aproximadamente en el momento en que se produciría un parto a término—, explica la Dra. Sara Clohisey Hendry, investigadora del Instituto Roslin.
Perspectiva genética
«Cuando un bebé da su primera bocanada de aire, es un momento trascendental», explica la Dra. Clohisey Hendry. «Al comprender los procesos biológicos que conducen a ello, esperamos mejorar la atención a los bebés prematuros y favorecer mejores resultados para las familias».
Mediante un estudio a escala nacional, el equipo de investigación está recopilando muestras de ADN de miles de bebés atendidos en unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN) de todo el Reino Unido. Comparar el material genético de los bebés que desarrollan displasia broncopulmonar (DBP) con el de aquellos que no la padecen podría ayudar a identificar genes que intervienen en el desarrollo pulmonar y en la enfermedad.
No es posible estudiar tejido vivo que muestre una expresión génica activa procedente de bebés en etapas avanzadas de gestación. Los estudios realizados en ratones han aportado cierta información, pero sus pulmones siguen una vía de desarrollo diferente a la de los humanos.
Modelos de cerdos
El desarrollo pulmonar en los cerdos se parece mucho al de los humanos, y los lechones recién nacidos tienen un tamaño similar al de los bebés prematuros, explica la Dra. Clohisey Hendry.
Al recolectar tejido pulmonar en diferentes etapas de la gestación porcina, los investigadores pretenden mapear los procesos biológicos detrás del desarrollo pulmonar. Esto les ayudará a crear una imagen detallada de cómo cambian los pulmones con el tiempo.
Nuevas herramientas genéticas permiten ver qué genes están activos en distintas partes del pulmón a medida que crece. A largo plazo, los científicos podrían utilizar técnicas de edición de genes para estudiar cómo las diferencias genéticas y los tratamientos médicos, como la ventilación, afectan a los pulmones.
Del equipo de redacción de ElSitioPorcino









