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Demócratas del Senado impulsan un proyecto de ley para desmantelar las grandes empacadoras de carne
13 March 2026EUA - Un grupo de demócratas del Senado, encabezado por el líder de la minoría, Chuck Schumer (D-N.Y.), está preparando una legislación que reestructuraría la industria cárnica de Estados Unidos al obligar a los principales procesadores a dividir sus operaciones y limitar la concentración del mercado, según exclusiva del *Wall Street Journal* reportada por Patrick Thomas.
Por Jim Wyckoff
Una exclusiva del *Wall Street Journal* detalla una propuesta dirigida a combatir la consolidación del sector y la propiedad extranjera.
La propuesta prohibiría a las empresas procesar más de un tipo de carne, lo que podría exigir a las grandes firmas escindir sus divisiones de carne de res, cerdo o aves de corral para convertirlas en compañías independientes.
Dirigido a la consolidación del sector. La medida afectaría directamente a las empresas dominantes que actualmente controlan la mayor parte del procesamiento de carne de res en Estados Unidos:
• Tyson Foods
• JBS
• Cargill
• National Beef Packing Company
El proyecto de ley también impondría límites a la concentración de mercado en el sector cárnico y otorgaría a la Comisión Federal de Comercio la facultad de ordenar desinversiones, incluida la venta de plantas o la escisión de unidades de negocio.
En conjunto, estas empresas procesan aproximadamente el 80 % de la carne de res de Estados Unidos, lo que convierte a este sector en uno de los más concentrados del sistema alimentario estadounidense. Tan solo Tyson procesa cerca de una de cada cinco libras de pollo, carne de res y cerdo que se consumen en Estados Unidos.
La legislación también exigiría una revisión de la propiedad extranjera en el sector de procesamiento de carne, lo que incluye a la empresa de origen brasileño JBS y al procesador de carne de cerdo Smithfield Foods, cuya participación mayoritaria pertenece al WH Group, con sede en Hong Kong.
Iniciativa política vinculada a los elevados precios de la carne de res
Schumer y otros demócratas presentan la propuesta como parte de un esfuerzo más amplio para abordar la asequibilidad para los consumidores, dado que los precios de la carne de res se mantienen elevados.
El proyecto de ley surge en un contexto de creciente escrutinio hacia el sector cárnico en Washington. La administración Trump ya ha puesto en marcha investigaciones sobre posibles prácticas anticompetitivas en la industria, al tiempo que impulsa otras políticas destinadas a reducir los precios, incluido el aumento de las importaciones de carne de res.
El presidente Donald Trump firmó recientemente una orden ejecutiva para cuadruplicar las importaciones de carne de res provenientes de Argentina y, con anterioridad, redujo los aranceles sobre la carne brasileña; medidas destinadas a aumentar la oferta, aunque hasta el momento no han logrado reducir significativamente los precios minoristas.
Reacción adversa de la industria y perspectivas inciertas
Los grupos del sector criticaron duramente la propuesta demócrata, argumentando que debilitaría la eficiencia del sistema alimentario estadounidense. Julie Anna Potts, presidenta del Meat Institute, afirmó que la fragmentación de las empresas procesadoras de carne elevaría los costos a lo largo de toda la cadena de suministro. «Esto, sin duda, disparará los costos tanto para los productores como para los consumidores», declaró Potts, calificando la propuesta de «absurda».
Si bien los representantes de la industria consideran improbable que dicha legislación sea aprobada en el actual entorno controlado por los republicanos, algunos analistas creen que, aun así, podría presionar a los organismos reguladores o a la administración Trump para que adopten medidas adicionales para reestructurar el sector.
La escasez de ganado complica la disputa sobre los precios
Este debate surge en un momento en que el hato ganadero de Estados Unidos ha caído a su nivel más bajo en aproximadamente 75 años, según datos del USDA. Años de sequía y pérdidas financieras durante la pandemia llevaron a los ganaderos a reducir sus hatos, limitando así la oferta de carne de res, incluso mientras la demanda de los consumidores se mantiene sólida.
La escasez de oferta ha impulsado los precios del ganado a niveles récord, comprimiendo los márgenes de las plantas empacadoras y provocando el cierre de instalaciones. Tyson, por ejemplo, cerró a principios de este año una gran planta procesadora de carne en Lexington, Nebraska, y redujo la producción en su planta de Amarillo, Texas, eliminando miles de puestos de trabajo.
Como resultado, Washington enfrenta un complejo desafío político: precios del ganado récord que benefician a los ganaderos, pero precios elevados de la carne de res al por menor que frustran a los consumidores; todo ello en el seno de una industria de procesamiento altamente consolidada.
Del equipo de redacción de ElSitioPorcino





